La idea es simple. Sabemos que casi todos los niños viven en
hogares donde la comida de la noche probablemente consiste en
sólo un pedazo de pan y una taza de té puro.
Para que estos niños puedan aprovechar las excelentes facilidades
de aprendizaje que la escuela otorga, los alumnos deben estar
sanos y bien alimentados. Cuesta sólo 500 pesos al día alimentar
un niño de la escuela. Por sólo 10.000 pesos mensuales usted
puede asegurar que un niño será alimentado y cuidado hasta su
graduación.